jueves, 4 de noviembre de 2010

Punta de Flecha

Estos clásicos campamentos regionales para cortes de honor, a casi todo scout que he conocido le han tocado alguna vez. A mi me tocaron unos dos o tres, pero el que mas recuerdo fue uno que se realizo en Comalcalco, Tabasco. ¿ Razón? Pues viéndolo bien son varias, algunas graciosas... otras no tanto...

Para empezar, ahí fue donde obtuve mi dije favorito de metal de una flor de lis que venia en un prendedor junto con la leyenda "-.-./...." es decir, CH (Cortes de Honor), el cual como la ociosa que soy rompí para quedarme con el puro dije, y que muchos años después, aun cuelga orgullosamente en mi cuello.

Fue en esa época, de la búsqueda de identidad y la rebeldía de la adolescencia (aunque nunca me considere demasiado rebelde ni nada de eso) que a mi patrulla le dio por usas tenis converse negros en vez de botas o zapatos, que por muy bien que se vieran, la realidad es que eran poco prácticos, resbaladizos y el ser de tela no era nada buena si andas entre agua o lodo. Pero bien dicen que las cosas solo se aprenden a la mala. En ese punta de flecha decidieron hacer una actividad nocturna de bus queda de un banderín, lo cual podría ser realmente divertido de no ser por que se hizo dentro de una reserva de hauacte, un árbol típico de la región de tronco largo y delgado completamente cubierto de largas y gruesas espinas, así que pasamos buen rato enterrándonos espinas en nuestro tenis de tela, y al final no logramos encontrar el banderín.

Luego, a la hora de irnos a dormir, descubrimos que una tarántula quería compartir la tienda con nosotras, en un momento de pánico, en lugar de sacarla, jalamos nuestros sleeping bags y nos dormimos en el pasto cerca de otra patrulla de chavos, recuerdo que Carla alias "tierna" amanecio abraza de Chano (no recuerdo su nombre verdadero).

En fin, recuerdos como estos, no los cambio por nada...

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