jueves, 4 de noviembre de 2010

Punta de Flecha

Estos clásicos campamentos regionales para cortes de honor, a casi todo scout que he conocido le han tocado alguna vez. A mi me tocaron unos dos o tres, pero el que mas recuerdo fue uno que se realizo en Comalcalco, Tabasco. ¿ Razón? Pues viéndolo bien son varias, algunas graciosas... otras no tanto...

Para empezar, ahí fue donde obtuve mi dije favorito de metal de una flor de lis que venia en un prendedor junto con la leyenda "-.-./...." es decir, CH (Cortes de Honor), el cual como la ociosa que soy rompí para quedarme con el puro dije, y que muchos años después, aun cuelga orgullosamente en mi cuello.

Fue en esa época, de la búsqueda de identidad y la rebeldía de la adolescencia (aunque nunca me considere demasiado rebelde ni nada de eso) que a mi patrulla le dio por usas tenis converse negros en vez de botas o zapatos, que por muy bien que se vieran, la realidad es que eran poco prácticos, resbaladizos y el ser de tela no era nada buena si andas entre agua o lodo. Pero bien dicen que las cosas solo se aprenden a la mala. En ese punta de flecha decidieron hacer una actividad nocturna de bus queda de un banderín, lo cual podría ser realmente divertido de no ser por que se hizo dentro de una reserva de hauacte, un árbol típico de la región de tronco largo y delgado completamente cubierto de largas y gruesas espinas, así que pasamos buen rato enterrándonos espinas en nuestro tenis de tela, y al final no logramos encontrar el banderín.

Luego, a la hora de irnos a dormir, descubrimos que una tarántula quería compartir la tienda con nosotras, en un momento de pánico, en lugar de sacarla, jalamos nuestros sleeping bags y nos dormimos en el pasto cerca de otra patrulla de chavos, recuerdo que Carla alias "tierna" amanecio abraza de Chano (no recuerdo su nombre verdadero).

En fin, recuerdos como estos, no los cambio por nada...

lunes, 13 de septiembre de 2010

Ixtapangajoya




A veces nada sale como lo planeas, a veces, resulta aun mejor…

Habia yo vuelto al clan luego de organizarme en mi vida laboral y universitaria. Dormia como 5 horas diarias pues entraba 6am a trabajar. Aun asi me anime a organizar un campamento sencillo de un fin de semana, solo para mi clan. A toda mi familia se le da eso del amor a la naturaleza, acampar y esas cosas, como que lo traemos en la sangre desde hace varias generaciones.

Asi que se me ocurrio llevar a mi clan a un lugar a un par de horas de aquí llamado Ixtapangajoya. Lo propuse en el programa trimestral y después de que quedo aprobado segui afinando detalles. Luego, por azares del destino, como amigas que hablan de mas (Si Tanya, me refiero a ti), se corrió la voz del campamento, y termino siendo como un campamento de los clanes de la región, llegaron de Comalcalco, Macuspana y de Ciudad del Carmen.

Me sorprendió lo puntuales que fueron la mayoría, tomamos un camión en la central de segunda, portando orgullosamente nuestro uniforme y demás cosas, nos bajamos en la desviación hacia Ixtapangajoya y caminamos, en subida, aproximadamente 7 kilometros.
A medio trayecto, con el sol intenso quemándonos la piel y el peso sobre nuestros hombros, nos quedamos sin agua, pero gracias a que aun queda gente buena en este mundo, pudimos tomar agua que una mujer de avanzada edad nos regalo del pozo de su casa.

Llegamos al lugar, pedimos nuestro espacio, pagamos la cuota asignada e instalamos nuestras tiendas cerca del rio, nada mejor que dormir arrullado por la melodía del agua en constante movimiento…

Nos dirigimos a la cueva a la que había entrado, o mas bien apenas asomado, con mi familia, esta vez llevábamos a los expertos en espeleología de Ciudad del Carmen y todo su equipo de cuerdas y demás, organizada y cuidadosamente, nos sumergimos a las entrañas de la tierra… humedas, oscuras, misteriosas. Fue… simplemente maravilloso, los que pudimos pasar incluso nos metimos a una parte tan pequeña que tenias que pasar pecho tierra y de ladito. Los gorditos o de hombros anchos, como Jaime alias “Chancla” no pudieron pasar. Salimos de regreso a la luz del sol cubiertos de lodo de los pies a la cabeza y absolutamente felices.

Esa noche, tuvimos fogata, jugamos, cantamos, contamos historias, en algún momento mi clan se separo de los demás, y tras raptarme un rato, me entregaron mi promesa de clan, fue emotivo y hermoso. Solo otro scout puede comprender la importancia y emoción de un momento como ese…

Al dia siguiente caminamos la orilla del rio hasta llegar a donde nace de la montaña, hicimos café, y pasamos un muy buen rato. Caminamos de regreso al pueblo mas cercano, y volvimos a la realidad…

viernes, 10 de septiembre de 2010

Phillia 2002


Hoy en una plática de sobremesa a la hora de comida en mi oficina el contador me pregunto si alguna vez había roto un corazón, le respondí que algunas veces, y luego me pregunto si alguna vez había hecho a un hombre llorar, por un momento no se me ocurrió ninguno, entonces, vino a mi mente en un flashback el phillia 2002.
En los scouts hay como equipos, llamados patrullas, bueno, en la sección que en aquel entonces se llamaba expedicionarios, y que ahora se llama caminantes (sin comentarios), es algo que se toma muy a pecho, se ama, se vive, pertenecer a una patrulla es un honor, el ganar algo en su nombre una gloria para la eternidad.
La corte de honor es una patrulla integrada por los guías (lideres) de estas patrullas. En marzo del 2002 yo tenía menos de medio año de haberme mudado a Villahermosa y entrado a los scouts, había estado antes en movimientos de escultismo como las guías scouts, pero esa es otra historia. Yo me había integrado a una patrulla de historia y tradición en el grupo, Argos, y que dos arriesgadas chavas estaban intentando reabrir, así que ahí estábamos las tres, Thalía (la guía) y Paola (la subguia) irían al Phillia, campamento de cortes de honor, mas extremo e interesante que los otros (o eso se contaba), para cuando todo eso se estaba planeando Paola, de 16 años, resulto embarazada y se salió de los scouts (hace unos meses por pura casualidad compartimos un taxi mientras llevaba a su niño a una fiesta), así que yo termine yendo al campamento. Tenía yo 13, aunque ese año cumplí 14, era casi tan alta como soy ahora pero muchísimo más delgada, no sabía lo que era el maquillaje y recuerdo haber experimentado con el delineador de cejas de Marichus y que se rieran de mi, si me conocen, saben que lo que menos necesito son mas cejas…
Recuerdo que fue un viaje de 27 horas en un camión sin clima ni baño, haciendo las paradas fisiológicamente necesarias, aun así, no nos aburrimos, fuimos cantando, en el relajo, contando historias, y conociéndonos, pues también iba la corte de honor del grupo 3, y la de muchachos de nuestro grupo. Nunca había yo visto a una cantidad tan enorme de gente reunida en un mismo lugar como el día de registro al campamento, en esa plaza de Saltillo, hasta donde alcanzaras a ver había scouts, y ese sentimiento indescriptible de hermandad, solo otro scout puede entenderlo. Nos quedamos las 6: Thalía, Roció, Maricruz, Citlali, Andrea (nuestra scouter) y yo con una familia donde varios de sus miembros eran scouts, nos cedieron una habitación con 3 literas, nos llevaron a turistear por la ciudad, nos dieron frijoles charros y discada, todo muy delicioso y un trato muy amable.
Nos dividieron por rutas, dieron un mapa e indicaciones y partimos con un par de advertencias como “Si ven un lince o un oso no corran, alcen los brazos y griten hasta espantarlo”, y no, no nos topamos con ninguno de los dos, aunque sí con sus rastros. El primer día nos perdimos, y terminamos topándonos con un par de patrullas perdidas igual que nosotras, recuerdo a una de ellas porque su banderín asemejaba a una bolsa de sabritas, eran el 4 de Monclova y una de sus integrantes se llamaba Gaby, lo recuerdo porque así se llama mi hermana y yo la adoro a la condenada. Después de caminar sin poder ubicarnos en ese paisaje que para nada recuerda a las húmedas selvas tabasqueñas, terminamos tomando nuestros silbatos y pitando con la esperanza de que nos oyeran, así fue, y al poco rato otro silbatazo nos contesto, estuvimos comunicándonos así, guiándonos por el oído, hasta que regresamos al camino, otros scouts nos ayudaron, con su silbatazo, a encontrar nuestro camino de regreso. Tres días estuvimos caminando con mochilas de 15 kilos a la espalda y una altura y clima al que no estábamos acostumbrados, claro, que con la energía y amor por la vida de mi adolescencia, yo me adelantaba en las caminatas, y para cuando las demás me alcanzaban yo ya estaba haciendo de comer. En fin, después de que llegamos al punto final de la ruta, empezaron las actividades de destreza física, técnica y demás. Por las noches ponían música y luces para crear ambiente y hacían stands donde cada estado mostraba lo más destacado de su cultura. Muchos cayeron ante los poco aparentemente agresivos chiles amashito, pequeños y muy muy picosos que a más de uno les sacaron lagrimas.
El caso es que en una de esas noches disco, en un momento de querer socializar (algo raro en mi) andaba platicando con todos los scouts a mi alrededor con preguntas como ¿De dónde eres? ¿Cómo se llama tu grupo? ¿Qué significan los colores de tu pañoleta? Luego en unas vueltas una chavas me dijeron que un chavo del DF me andaba buscando, al parecer se había flechado en mí, se llama Luis, tenía como 15 años, y era de un grupo de Coyoacan. Platicamos todos los días del resto del campamento, intercambiamos teléfono (aun no se usaban emails ni celulares), pero al final nos alejamos, ya saben la distancia y esas cosas.
En verano de ese mismo año, tuve mi primer novio, un expedicionario de mi grupo llamado Jesús, fuimos al EEAS juntos, aunque yo lo ignore la mayor parte del tiempo para pasear con mis amigas. Al parecer Luis había ido a verme y cuando yo llegue con novio, el lloro…. Y todo eso recordé platicando hoy después del desayuno en mi oficina.

jueves, 19 de agosto de 2010

El clan y Arnold


Ayer cambie de cel y mi antiguo numero lo usara mi mama, asi que mi amado amigo arnold amenazo con contarle nuestras travesuras de campamentos.Yo lo invite a los scouts y nos toco ir juntos a un par de campamentos y en el que no fui con el se gano el apodo de "a prueba de todo", creo que por una caminata nocturna que hizo solo y sin lampara para llegar al lugar de acampado. En fin, aun recuerdo su cara de emocionado cuando estando en ixtapangajoya salio de una exploracion de una gruta cubierto de lodo de los pies a la cabeza.Y fue ese mismo Arnold que a mis 22 primaveras me hizo jugar en un sube y baja como cuando tenia 10 y la vida era mas simple. Un abrazo a todos por los amigos asi.

miércoles, 2 de junio de 2010

Desconocidos x la calle


En una ocasion en que toda mi familia vestida de scouts paro en un oxxo una pareja se acerco a mi papa con un mapa pidiendole indicaciones, pues eran de otro estado y estaban perdidos, mi papa los ayudo con gusto y ellos se despidieron agradeciendo que con un scout siempre se podia contar.
Asi es esto, si no lo has vivido es dificil comprender como puedes confiar en un desconcido solo por la ropa que lleva, pero es que, mas que esto, es lo que la ropa representa.
Recuerdo un dia en que conduciendo por una concurrida calle vimos pasar a un señor y dos adolescentes vestidos de scout con pañoletas cuyos colores indicaban que no era de Tabasco, tras acercanos a preguntarles que de donde eran, resultaron ser un scouter y dos expedicionarios de Puebla, que se habian propuesto llegar en raid hasta Campeche y pescar un pulpo. era como un reto. Les preguntamos que donde pasarian la noche y contestaron que en un parque. Con un sentimiento de hermandad scout muy fuerte, no podiamos permitirles correr ese riesgo. Yo no pude evitar recordar cuand Checo vino con unos amigos y tuvo que dormir en la banqueta porque la clanera con la que se iba a quedar no le abrio la puerta, pues su sueño era muy pesado.
Los llevamos a la casa, dandoles el cuarto de mi hermano que esa noche durmio en un sleeping en mi cuarto. Pudieron bañarse y tener una cena y desayuno decentes. Y al dia siguiente los dejamos donde pudieran agarrar un raid.
Baden Powell dijo que el que no vive para servir no sirve para vivir.
Asi que... hoy por ti, mañana por mi...

martes, 18 de mayo de 2010

Infierno Verde



Este campamento para expedicionarios, lo que ahora es comunidad de caminantes (sin comentarios), fue muy famoso en su epoca, aunque creo que solo se realizo unas tres o cuatro veces. A mi me toco ir al primero como subguia, y al segundo como guia, esa segunda vez, tenia poco de haberme convertido en guia de mi patrulla, pues mi ex-guia Thalia, se habia ido a vivir a Merida, tenia yo entonces ya unos 16 años. Eramos pocas (Paulina, Tierna y yo), y la competencia era general, es decir, un solo premio por todos los eventos, entre hombres y mujeres, pero aun asi fuimos.
El campamento se promovio como de supervivencia y muy extremo, de comida nada enlatada, embolsado, etc estaba permitido, asi que esos dias sobrevivimos con fruta y la caminata del primer dia con chocolates. Tampoco estaba permitida tienda de campaña y mucho menos sleeping, solo la mochila de ataque y equipo personal.
En la caminata para llegar a la zona de acampado, que duro todo el dia, ya que llegamos cuando empezaba a oscurecer, nos fueron poniendo las pistas tecnica y de comando mezcladas en diferentes bases.
Nos dieron un mapa y coordenadas, habia partes donde no se tenia camino y eras tu y tu machete contra el monte y lo que hubiera por ahi...
Recuerdo que ese campamento fue la primera vez donde conoci esa sensacion, cuando el hambre y el cansancio son tantas, que sientes que ya no puedes mas, que cada paso es una tortura, y tu mentes te dice "Vamos, un poco mas, tu puedes, falta poco", y entonces, te mentalizas tanto, te convences a ti mismo, que llega un momento en el que ya no tienes hambre y sientes como si hubieras dormido horas, sacas energias escondidas, y sigues adelante, y llegas a la meta. Asi me senti, y cuando llegamos a la zona de acampado, con los ultimos rayos del sol construimos un muy austero refugio estilo tipi con algunos palos, mecahilo y hojas enormes que se dan en la region, conocidas como lengua de vaca, entrelazadas a modo de paredes. Dormimos algunas horas todas pegadas y tapandonos con la camisola. Al dia siguiente participamos en todas las actividades y aunque en fuerza bruta era muy dificil superar a los expedicionarios, nos enfocamos en nuestras mejores fortalezas, como tecnica y campismo, y dimos nuestro mayor esfuerzo...
Argos gano dos años consecutivos el infierno verde, ya no se hace ese campamento, pero el recuerdo perdura...

sábado, 15 de mayo de 2010

Poana




Este mitico campamento de leyenda, existente desde que mi papa era un pequeño tropero, es un campamento regional que se hace cada año en una sierra de Tabasco del mismo nombre.
Un primer dia de servicio a la comunidad y 5 dias de toda clase de actividades de destreza fisica, tecnica y conocimiento scout. Todo scout que se respete asi mismo (en Tabasco) se prepara todo el año para este campamento, para demostrar lo que vale y lo que puede hacer.
Una de las cosas mas sagradas en un campamento, es la comida, pues por lo general los hombres prefieren gastar energias cargando los palos y bambues gigantescos necesarios para sus megaconstrucciones, que comida, asi que la tomar, a veces sin permiso, de los demas scouts.
Recuerdo un dia, ya al final del campamentos, que dos de mis expedicionarias, Gaby (mi hermanita) y Karla (alias Tierna, ya q era todo menos tierna) solo teniamos una sopa para comer y estabamos dividiendola cucharada a cucharada hasta que ellas decidieron correr con la sopa pues entre dos les tocaba mas que entre tres...
También recuerdo cuando mi hermanito menor, en ese entonces tropero, se quedo sin nada que comer y un dia solo comio un frasco entero de mayonesa.
Ese poana, mi patrulla y yo construimos una tipi con tejidos a modo de cama de dos pisos para que entraramos todas, y hasta arriba tambien a modo de cama pero obviamente mas pequeña, por el tamaño, pusimos la alacena, lo mas alejado posible de las manos hambrientas de los muchachos.
A mi siempre me gusto cocinar en campamentos y gracias a eso mi patrulla pocas veces paso hambre. Ademas todas eramos fieles fans del gerber, sobre todo de durazno y manzana.
En otra ocasion llego una patrulla de Cancun y estando de noche, en medio de los cerros, se oyeron los gritos de los saraguatos (pequeños y graciosos monos que gritan fuertemente como personas) y se asustaron mucho, las tuvimos engañadas todo el campamento de que erea monos grandes y agresivos.
Tantas cosas que pasan en campamentos como poana, tantas desestrezas que se ponen a prueba, talentos que se muestran, romances que se forman... todas esas sensaciones, que solo encuentras... en los scouts!

jueves, 13 de mayo de 2010

Romance de campamento


Todo scout ha por lo menos una vez en su existencia conocido lo que es un romance de campamento, ya sea, regional, o nacional, que es cuando mas posibilidades de conocer gente nueva tienes. Al ser scout es mas facil hablarle a alguien que te gusta por que te puedes acercar preguntándole algo asi como ¿De donde eres? y ¿Que significan los colores de tu pañoleta?

Ademas que mejor prueba de amor que enamorar a alguien aunque no te hayas bañando en 3 dias, y mucho menos pasado un cepillo por el cabello...

Mi historia, como muchas mas, tuvo lugar en un EEAS (Encuentro de Expresion y Arte Scout), este campamento tiene la singularidad de que vas a una inmensa variedad de concursos de la naturaleza que el mismo nombre del campamento lo indica, por lo que es un campamento mas relax, donde llegan, literalmente miles de scouts y puedes nada mas dedicarte a pasear y ver las exposiciones, ponen una pantalla de cine al aire libre y durante todas las horas de oscuridad puedes disfrutar de un maratón de peliculas.

Yo tenia 16, en ese entonces aun no sabia lo que era el maquillaje, digamos que la vanidad aun no había tocado realmente a mi puerta, y tenia todas las ganas del mundo de conocer scouts de toda la república y al viajar tener donde quedarme, y viceversa. Ese año, el EEAS se llevo a cabo en Acambaro, Guanajuato. Recuerdo que hacia mucho frio, siempre he sido friolenta, y despues de todo el día de andar de un lado al otro me sente afuera de la cafeteria con unas claneras de mi grupo, todas abrigadas con un solo sleeping. Poco despues unos dos o tres chavos se acercaron a nosotras a sacarnos platica y tras unos minutos intercambiamos e-mails y ellos continuaron su camino.

Mentiría si dijera que recuerdo a los otros chavos, o que sigo en contacto con alguna otra persona que haya conocido en ese EEAS.

Se llama Sergio, de Guadalajara, y aunque al final el romance a mas de 1000km de distancia no funciono, hoy en día seguimos siendo muy buenos amigos, nos hablamos para nuestros cumpleaños y para contarnos los logros de la vida, hace poco incluso le enseño en una tutora por telefono a usar twitter a mi hermana.

Pero en ese entonces era, pues como se es a los 16, cuando se cree que todo es posible. Sergio y yo platicábamos todos los dias por internet, nos mensajeabamos, y hablabamos por telefono, en un par de ocasiones paso por Tabasco y nos vimos como amigos, saliendo en grupo con otros scouts de por aca. Tardamos un par de años en de alguna manera dar el siguente paso hacia el romance. Un día me llego a mi casa una postal de Italia, que me mando desde esas lejanas tierras de mis raíces maternas cuando anduvo de mochilero por las Europas. La ultima vez que vino llego aquí un 2 de Enero, lo recuerdo porque el y sus dos amigos, Fercho, y el Chemo, pasaron ese año nuevo en una azotea de Veracruz camino para aca. Esa vez salimos como novios e incluso me colgó una manta con una frase romantica en la calle mas concurrida de Villahermosa.

Ese mismo año, se graduaba de la universidad y yo viaje sola en avión por primera vez en mi vida. Fui hasta Guadalajara, cambiando de avion en el D. F. Salimos esos tres dias y yo en el avión de regreso a penas pude estudiar para mi examen de ecuaciones diferenciales.

En resumen, no funciono, pero gane un gran amigo. No todas las historias son similares, algunas son mas fugaces, algunas trascienden. Tuve un amigo clanero de Veracruz que fue a seguir a su amor hasta Hermosillo y ya nunca regreso a tierras jarochas. En fin... es algo muy padre que todo scout ha vivido...

miércoles, 12 de mayo de 2010

Primer campamento de supervivencia


Lo recuerdo claramente, tenias yo entonces 13 años, acababa de llegar a vivir a Tabasco y tras convencimiento de mi papa (pues sentia que entrar a los scouts era traicionar a las guias, movimiento similar fundado por la esposa y hermana de BP) decidi darle una oportunidad a los scouts. Mi primer dia en el parque me invitaron a una patrulla de mucha historia en el grupo, llamada Argos, y que una chica queria re-abrir, acepte el reto, y poco despues, nos fuimos a un campamento de la tropa a un cerro, que despues habria de aprenderme casi de memoria, a orillas del rio Puyacantego. Despues de una larga caminata, llegamos al lugar, sin tienda de campaña y con el reto de cocinar sin utensilios.

Lo que mas recuerdo fue dormir con mucho calor y cometer el error de sacar la cara del sleeping para poder respirar, al dia siguiente parecia que me habia vuelto a dar varicela de tantos piquetes de mosquitos en la cara, ahora que lo pienso, no se como es que no me dio dengue... Pero todo eso se me olvido cuando ganamos el concurso de cocina sin utensilios con una papas rellenas que mi mama me habia sugerido hacer. y cuando la jefa de tropa, Andrea, que habia sido en su epoca guia de Argos, nos entrego el banderin viejo, y con ello el derecho a portarlo con orgullo...

En los años consecutivos muchas veces volvi a ese lugar, apodado la Piedra, siempre con el recuerdo de aquel primer campamento....

Mi blog...

He decido empezar este blog como una recopilación de mis memorias, porque, nada es mas importante que los recuerdos, y con el inevitable paso del tiempo podemos llegar a olvidar detalles, momentos, sensaciones. Una vez que has sido scout, lo eres para toda la vida, es parte de tu persona y lo llevas en el corazón.

La verdad es que alguien que no ha sido scout, por mucho que intentes explicárselo nunca terminara de entenderlo, no sabra lo que es pasar una pista comando aunque tus ampollas tengan sus propias ampollas, o lo que es cantar a la luz de una fogata cuando el campamento ya llega a su fin. No entenderá como es que portas con orgullo un uniforme “ridículo”, y por mas que intentes explicarle que alguien que un hombre puede verse sexy en ese uniforme… no lo entenderán, nunca sabran lo que es un romance de campamento, o llevarse el primer lugar que tanto trabajo les costo…

Pues por eso he decido hace este blog, porque aunque ya no tenga tiempo de seguir llegando, los scouts, siempre serán parte de mi y he decidido recopilar mis historias…