
Este campamento para expedicionarios, lo que ahora es comunidad de caminantes (sin comentarios), fue muy famoso en su epoca, aunque creo que solo se realizo unas tres o cuatro veces. A mi me toco ir al primero como subguia, y al segundo como guia, esa segunda vez, tenia poco de haberme convertido en guia de mi patrulla, pues mi ex-guia Thalia, se habia ido a vivir a Merida, tenia yo entonces ya unos 16 años. Eramos pocas (Paulina, Tierna y yo), y la competencia era general, es decir, un solo premio por todos los eventos, entre hombres y mujeres, pero aun asi fuimos.
El campamento se promovio como de supervivencia y muy extremo, de comida nada enlatada, embolsado, etc estaba permitido, asi que esos dias sobrevivimos con fruta y la caminata del primer dia con chocolates. Tampoco estaba permitida tienda de campaña y mucho menos sleeping, solo la mochila de ataque y equipo personal.
En la caminata para llegar a la zona de acampado, que duro todo el dia, ya que llegamos cuando empezaba a oscurecer, nos fueron poniendo las pistas tecnica y de comando mezcladas en diferentes bases.
Nos dieron un mapa y coordenadas, habia partes donde no se tenia camino y eras tu y tu machete contra el monte y lo que hubiera por ahi...
Recuerdo que ese campamento fue la primera vez donde conoci esa sensacion, cuando el hambre y el cansancio son tantas, que sientes que ya no puedes mas, que cada paso es una tortura, y tu mentes te dice "Vamos, un poco mas, tu puedes, falta poco", y entonces, te mentalizas tanto, te convences a ti mismo, que llega un momento en el que ya no tienes hambre y sientes como si hubieras dormido horas, sacas energias escondidas, y sigues adelante, y llegas a la meta. Asi me senti, y cuando llegamos a la zona de acampado, con los ultimos rayos del sol construimos un muy austero refugio estilo tipi con algunos palos, mecahilo y hojas enormes que se dan en la region, conocidas como lengua de vaca, entrelazadas a modo de paredes. Dormimos algunas horas todas pegadas y tapandonos con la camisola. Al dia siguiente participamos en todas las actividades y aunque en fuerza bruta era muy dificil superar a los expedicionarios, nos enfocamos en nuestras mejores fortalezas, como tecnica y campismo, y dimos nuestro mayor esfuerzo...
Argos gano dos años consecutivos el infierno verde, ya no se hace ese campamento, pero el recuerdo perdura...
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